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SEMANA SANTA |
Al rítmico sonido del tamboril.
¡Tan! ¡Tan! ¡Ratata, tan!.... ¡Tan, tan!
La Procesión avanza.
Se oye también la interpretación
De temas religiosos por la banda.
¡La procesión… avanza!
Las mujeres y los hombres,
Bien vestidos, en sus galas,
De vez en cuando
Entonan cánticos de alabanza.
… ¡Oh María!
¡Madre mía!
¡Oh Consuelo!
¡Oh bondad!
¡Amparadme!
Y ¡Guiadme!
¡Hasta el Padre Celestial!....
Retumba el sonido del tambor
En las estrechas callejas.
Y los cánticos litúrgicos
Por el viento allá… a lo lejos
Se propagan con el eco.
La Procesión, luego,
En silencio… ¡Avanza!
La Virgen de La Dolorosa,
Con su fácies afligida,
Sus aperladas lágrimas
Y, en su negro manto
Con bordados de sol,
Sigue a la Urna de Cristo Yaciente.
Hombres y mujeres los siguen
Algunas veces en sibilante silencio.
Los muchachos corretean,
Al llegar a la charca de Santo Cristo,
Aquél del Humilladero,
Por los laterales.
Y en los cruceros
De piedra se montan
Hasta que llegan los Pasos
Y a correr otra vez.
Lentamente, paso a paso,
Van dando la vuelta
Al Extendimiento.
Cae la tarde en rojo sangre.
El cielo en bermellón intenso… ¡Arde!
Instantes más tarde
El lugar de penumbras se llena,
Acompañado de titilantes
Lenguas amarillentas,
De cirios y velas
Que las caras iluminan
Dando carácter de solemnidad
A la procesión que… ¡Avanza!
Sombras, sombras… siluetas:
… de La Dolorosa,
De la Guardia Civil,
Del Cristo en la Urna,
Los Pendones y Crucifijos.
Parsimoniosamente… Avanzan.
Se entonan cánticos,
Los últimos rezos…
Ya están junto a la puerta,
Del Campo Santo,
Pintada de negro.
Es la ermita de La Soledad,
Cuyo pequeño campanario
Tiene una piedra
Desencajada, dizque, por un rayo.
Se abre, con un crujir, la puerta.
Y al… ¡uno, dos, tres!
Las impresionantes imágenes
Hacen su genuflexión
En respeto al Señor,
Y allá dentro se quedan.
Todos aplauden contentos.
Unos a sus casas se van.
Otros al bar a tomar unos chatos.
… se van todos, todos dialogando.
¡Qué si esto! ¡Qué si aquello!
Yo me voy a Barcelona
-dice uno, sin demora.
Yo el lunes, a Almería
-dice el otro.
Me llevaré unos
Bandujinos y unas costillas
De la matanza del abuelo,
Que este año ha sido muy buena…
Así, así la Semana Santa,
… ¡Majestuosa! ¡Fermosellana!
Con sus imágenes y pasos,
Una vez más se nos ha ido.
Manuel de Fermoselle
03 – 02 - 2007
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| Manuel de Fermoselle |
José Manuel Cubero Rivero nace en La Villa de Fermoselle
(comarca de Sayago), rincón en La Provincia de Zamora, de la hoy
Comunidad Autónoma de Castilla- León, del Reino de España... un
lunes, por la mañana, 23 de Noviembre de 1953... A. D.
Junto a sus padres, emigra a esta Tierra de Gracia... Venezuela,
siendo muy joven. Después de unos años, vuelve a su lugar de
origen, donde pasa la "inocente niñez" y su "impetuosa
juventud", para volver, nuevamente, a Venezuela donde continua
sus estudios medios en el Colegio Militarizado "Monseñor Arias",
culmina estudios superiores en Medicina en La Universidad de
Carabobo. Incursiona en "La Literatura" ya en los años sesenta
con algunos emotivos poemas, picándole el gusanillo de la pluma
en esa época permaneciendo, en su vena, hasta nuestros días.
Como en obras anteriores, mayormente, el contenido de éstas,
tiene remembranzas a su tierra nata. Sin embargo, existen otras
que no están basadas o inspiradas en ella.
Este decimoprimero volumen, "intenta", al igual que el primero,
dar a conocer la inquietud que el autor, tuvo un día...
compartir con "El Lector" estas... NOTAS... VIVENCIAS... y
POEMAS.
Octubre de 2005 |
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