Espacio Natural
El Plan de Ordenación para este espacio natural proponía como figura de protección más adecuada la de
Parque Natural, por tratarse de un espacio de relativa extensión, notable valor natural y singular calidad biológica,
donde se hacen compatibles la coexistencia del hombre y sus actividades con el proceso dinámico de la
naturaleza, a través de un uso equilibrado y sostenible de recursos.
Ambito territorial
El Parque Natural Arribes del Duero, con una superficie aproximada de 106.105 hectáreas, afecta en Zamora
a los términos de Argañín, Fariza, Fermoselle, Fonfría, Gamones, Moral de
Sayago, Moralina, Pino del Oro, Torregamones,
Villadepera, Villalcampo, Villar del Buey y
Villardiegua, además de a otros 24 salmantinos.
Finalidad
La declaración de Parque Natural de Arribes del Duero tiene como finalidad contribuir a la conservación y
mejora de sus ecosistemas naturales y valores paisajísticos, en armonía con los usos, derechos y
aprovechamientos tradicionales y con la realización de actividades educativas, científicas, culturales,
recreativas, turísticas o socioeconómicas compatibles con la protección del espacio, al tiempo que se tratan de
garantizar los derechos históricos de la población asentada, así como la mejora de su calidad de vida y
bienestar social.
Justificación
La declaración trata también de promover el desarrollo socioeconómico de las poblaciones del Parque
Natural, uso sostenible de los recursos naturales y mejorar la calidad de vida, de forma compatible con la
conservación de sus recursos naturales.
Objetivos
Los objetivos que persigue la declaración de Parque Natural son conservar, proteger y mejorar los recursos
naturales, su vegetación, flora, fauna, tierra, agua y paisaje, preservando la diversidad genética y manteniendo la
dinámica y estructura de sus ecosistemas. Además, persigue restaurar en lo posible los ecosistemas y valores
del parque que hayan sido deteriorados, así como garantizar la conservación de su biodiversidad
y la persistencia de las especies de flora y fauna singularmente amenazadas, con especial atención a la cigüeña
negra y el águila perdicera.
|