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Desde que el hombre tuvo conciencia de su propia existencia, necesitó plasmar y comunicar sus vivencias espirituales. Para ello, desde el Paleolítico Superior (35.000 años a C  a 13.000 a C), comenzó a expresar en grabados y pinturas, sus conceptos y sentimientos respecto al entorno en que se desarrollaba su vida, con sus temores, ansiedades y esperanzas. 

El Neolítico en Sayago.
Del Neolítico encontramos las primeras referencias en Sayago entre el año  4000 y 3500 a C en forma de herramientas y habitáculos. Las muestras artísticas  son prácticamente nulas exceptuando las relativas a las formas de construcción de las primeras viviendas usadas por los hombres de la época. Se han encontrado restos de cerámica  y algunos líticos en el Buraco del Diablo en Fermoselle. De muy difícil datación son los restos cerámicos que se han encontrado también en las cercanías de la rivera de Pinilla. Entre los restos del castro de Fornillos de Fermoselle se han hallado vestigios de una silueta muy difusa de aspecto antropomórfico grabada y con algunos restos de pintura. Se supone que los primeros sayagueses dieron muy poco valor a los elementos decorativos.

El arte románico.
El arte románico no llegó a Sayago hasta ya bien entrado el siglo XI. Una vez más las muestras artísticas de esta época son escasas y es así supuestamente, por el hecho de que en esa época se comenzaban a fundar las localidades de la comarca y el  coste económico era muy alto para unas gentes poco dispuestas a gastar en algo que para ellos no era prioritario. Probablemente las iglesias y capillas en las que encontramos algunas muestras del románico fueron construidas de una forma un tanto impuesta sin que los sayagueses tuvieran demasiado interés en la elección.
Sabemos que existieron cuadrillas de canteros, pedreros y pintores que recorrían los diferentes pueblos de la comarca pero quizás más que esperar encontrar encargos de de trabajo venían ya con la orden de realizarlos.
Lo cierto es que la decoración de los lugares de culto especialmente iglesias y ermitas, fue realizada por escultores y tallistas que trabajaban en grupos. Las tallas más corrientes son el bajorrelieve con motivos vegetales o animales y el material más utilizado era el propio de la zona o del mismo lugar: la piedra. La simbología sería de doble sentido: el mundo natural como reflejando lo sobrenatural (judaísmo) y el mundo de los dioses en representación del de los hombres de acuerdo con las pautas marcadas por las religiones griega y romana.
Hoy no existe en nuestra comarca una iglesia o  construcción que sea totalmente románica. Sobre la mayoría de ellas se han efectuado modificaciones y reformas casi siempre influenciadas por la escasez de recursos,  la facilidad de la ejecución y la adaptación al entorno.
En cuanto a la imaginería, también escasa, encontramos sobre todo vírgenes y crucificados. Entre los más representativos tenemos un Cristo de mediados del siglo XII en Moralina que es posiblemente la talla más significativa  del románico sayagués. Una Virgen con Niño en La Cernecina, la Virgen de Gracia en Villamor de Cadozos del 1210-1220. La Virgen de la Guía también románica del siglo XIII en Villamor de la Ladre y algunas piezas más. Las Vírgenes aparecen casi siempre sentadas, con  corona y con el niño apoyado en la rodilla izquierda de la madre. 
 
El arte gótico.
En la comarca de Sayago tampoco encontramos abundancia de construcciones góticas y su singular belleza. 
El elevado coste de las construcciones de este estilo hace que una vez más en Sayago sólo fueran construidas algunas iglesias y templos bajo el apoyo y los recursos económicos del clero. Tenemos algunos ejemplos de este estilo en bóvedas de algunos edificios o iglesias de escasa altura donde con el fin de reforzar las columnas internas, se colocan  en la parte exterior estribos que compensan la presión de los arcos interiores o bóvedas. 
Tenemos muestras del gótico en: la iglesia parroquial de Fermoselle. En la ermita del Castillo de Fariza que se supone edificada en el siglo XIV. En Fresno, la ermita de San Miguel construida en el siglo XV. Esta ermita se construyo bajo el reinado de los Reyes Católicos y fue destruida más tarde y convertida en cementerio en el siglo XIX. Tiene una bóveda de crucería con terceletes adornados con cuatro escudos redondos.
Gótica es también la iglesia de Peñausende construida en el siglo XVI. La torre de la fachada de la iglesia de Villar del Buey y algunas iglesias más como la de Pereruela, Malillos y Mogatar.
Esculturas y tallas con motivos de imaginería religiosa encontramos entre otros lugares en  la iglesia de Bermillo. Se trata de una talla de madera que muestra a la Virgen sentada con el niño en la rodilla izquierda. En la iglesia parroquial de Carbellino podemos ver una talla de unos dos metros, el Cristo de las Aguas, de finales del siglo XIII. 
La Virgen del Castillo, talla policromada del siglo XIII.
En el siglo XVI se impuso la costumbre de vestir las imágenes por lo que muchas de ellas aparecen ahora mutiladas de extremidades ya que al parecer les estorbaban para la colocación de mantos y vestidos.
En la iglesia de Santa Colomba en Fermoselle, un Crucificado de tamaño natural y otras dos tallas de este estilo encontramos en Gáname pertenecientes al siglo XIV y XV. De este tipo de imágenes y arte religioso existen varias más en otras tantas iglesias de nuestros pueblos. 

El arte renacentista.
El Renacimiento, arte clásico o culto a la belleza, se produce como efecto liberador de la mentalidad medieval y consiguiente salida del oscurantismo y atraso social. 
Aparece un nuevo espíritu de independencia y pensamiento que tiene una fuerte influencia en el arte del siglo XVI.

Muestras de la arquitectura renacentista encontramos en Sayago en varios de nuestros pueblos: En Peñausende tenemos el Presbítero de la iglesia correspondiente a los Caballeros de la Orden de Santiago donde aparecen vivas muestras de su presencia como los escudos de armas de la Orden (espada invertida en cruz) y una bóveda magnífica de crucería de los principios del Renacimiento en el inicio del siglo XVI. En Roelos cuya iglesia también del siglo XVI acoge un espléndido presbiterio semicircular.
Un puente junto a la antigua iglesia de Salce que fue construido por orden de Carlos V en 1527 para facilitar las comunicaciones entre Fermoselle y Ledesma que eran por entonces importantes plazas comerciales.  EL muro norte de la iglesia de Villar del Buey tiene adosado un sepulcro renacentista de 1583. Está tallado en granito sayagués y es de muy elaborada ejecución. Tiene una inscripción en la que  se puede leer que fue mandado hacer por Antonio Pérez, cura de Bermillo y capellán de Villar del Buey para guardar en el los restos de sus padres y los suyos propios. 

En cuanto a esculturas renacentistas en la comarca, tenemos bastantes localizadas principalmente en las iglesias de casi todos nuestros pueblos. Entre otras obras renacentistas tenemos un Sagrario en la iglesia de Almeida de aproximadamente el año 1574.  
Varias piezas del siglo XVI se guardan en la iglesia de Fresno: Una Virgen y el Hijo sonriendo a cuyas tallas les ha desaparecido la pintura. Un Crucificado y un Calvario policromado y algunas piezas más.
Un Sagrario en la iglesia de Mámoles enmarcado por dos columnas renacentistas. En la iglesia de Malillos una hermosa virgen del rosario de la última década del siglo XVI junto a otras obras de siglos anteriores. 
También encontramos interesantes relieves en la iglesia de Mogatar del primer tercio del siglo XVI, y en Pereruela un sagrario obra de Diego Ronza. En Tudera  se conservan las  tallas del siglo XVI correspondientes a los santos San  Cosme y San Damián 
En Villadepera, relieves del siglo XVI en el retablo mayor de su iglesia. En Viñuela, la Virgen de la Natividad correspondiente al primer tercio del XVI que perteneció a la hoy desaparecida ermita del Humilladero.

Pinturas murales
Muchas de nuestras iglesias y ermitas conservan en su interior, pinturas murales que en general pertenecen a la misma época, entre el siglo XVI y el XVIII. Estas pinturas denotan la carencia de medios para construir en su lugar retablos y otras representaciones religiosas de más coste monetario.  Ha sido con las restauraciones de cierta profundidad llevadas a cabo en los últimos años, en las que se trataba de limpiar paredes de barro y cal, cuando han aparecido estas pinturas.  La Ermita de Fernandiel en Muga es una de las que en mejor estado se conservan las diversas representaciones religiosas en este caso con temas del Antiguo y Nuevo  Testamento y pintadas por artistas desconocidos sobre el año 1541. La Iglesia de Palazuelo donde se aprecian de forma bastante clara escenas de La Resurreción, Ascensión a los Cielos y otros motivos.  Pasariegos, una santa que lleva una bandeja en la mano y otra pintura de San Cristóbal. En La iglesia de Torrefrades encontramos representado al apóstol Santiago y Hermógenes en el momento de la conversión y varias pinturas más. En Villar del Buey en los muros interiores de su iglesia aparecen pinturas de no muy buena calidad artística con temas relacionados con la Pasión de Cristo y del apóstol Santiago ayudando a los cristianos en la lucha contra los musulmanes.

En algún momento hubo pinturas murales en casi todas nuestras iglesias y ermitas. La mayor parte de ellas han desaparecido por los efectos de la humedad o por la propia destrucción de las ermitas o sus muros. En otros casos han desaparecido como producto de inadecuadas restauraciones.

JVP
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