|
|
Ramón M. Carnero
ramonm.carnero@gmail.com |
De dónde saco el tiempo
Escribir por na es tontería. Que diría Cruz y Raya. Y
yo, en estos precisos momentos y meses lo afirmo y
reafirmo. Es más. Con el sol derritiéndome los sesos...
Sayaguesas
recias
Fértil de necesidades. Pródiga en austeridad. Preñada de
sufrimientos -y belleza en estos días-. Sobrada de
Peñas. Parca en caricias. Madre de un pueblo sobrio
que...
Desde Lisboa
Desfilar (el día 3 de este mes) por el casco antiguo de
Lisboa desde la plaza del Rossio hasta la plaza del
Comercio vestido de sayagués de los de chaleco negro...
Encadenados a la
ausencia
Hay un discurso que ha entrado a formar parte de la
genética de sayagueses residentes todo el año cuando
consideran que los ausentes somos una molestia...
Oeste biosférico
Este oeste que es nuestro lo podemos conquistar
para nuestros hijos si somos capaces de encontrar el
filón de oro que supone la declaración de Sayago como...
No hay otro
camino
Algo se mueve en Sayago y, además, alrededor de todo un
símbolo como es la vaca sayaguesa cuyo devenir en la
historia es paralelo al de los naturales...
Los jóvenes de
la comarca
Los que son los mismos son ustedes que se han quedado
anclados en el pasado y pretenden vivir como sus
abuelos...
Por naturaleza
El escenario es el propio paisaje, no hay que construir
nada. Hay pastores con ovejas, artesanía… Sayago entero
debería ser un parque temático sobre Viriato”...
Gracias por nada
¿Dolido? Mucho. ¿Resentido? Para nada. Aunque no será
por falta de motivos. ¿Cansado? Pues sí. Pero...
Nuestra cultura traspasa fronteras
Seguro que fue la necesidad de sobrevivir lo que dio
origen a la conexión perfecta entre el primitivo
habitante de las tierras de Sayago con su entorno y los
seres que la poblaban.
El batanero del Tormes
Sencillo en extremo. Más sabio que el propio río Tormes.
Porque si sus abuelos y padres conocieron todas las
artes y ciencias para que sus aguas movieran el batán;
Faustino...
De supervivencia
se trata
Que nuestros ancestros sayagueses sabían de la
necesidad de proteger de una forma especial el ganado
bovino, la raza sayaguesa, lo demuestra el hecho de que
la divinizaron en un tiempo que nuestra mente es incapaz
de penetrar...
El calor de los
sayagueses
El abandono en que se encuentran muchas de las
piedras con historias particulares –léase ermitas,
templos, fuentes, puentes, casas legendarias, etcétera-
, por las que, sin excepción, se dejaron la piel
nuestros antepasados...
Aquellos cuentacuentos, nuestros
abuelos
El momento que nos toca vivir, a pesar de que por
distintos caminos: el folclórico, la música, la
investigación..., se están estudiando las raíces de los
pueblos...
Madres
sayaguesas
«Hemos apostado por nuestros hijos y nuestro
futuro». Clara y rotunda afirmación, a la vez que un
desafío en toda regla...
El espíritu
(navideño) adulterado
Cuando determinadas fechas se acercan, sobre todo
si son entrañables, se acelera en nuestro interior el
ansia de su llegada, entre otros motivos...
El otro
Sayago
En días pasados, en una fiesta, unos sayagueses me
pidieron que escribiera sobre el oeste (zamorano, no
piensen otra cosa); vamos, sobre nuestra tierra
sayaguesa.
¿Servirá de
algo?
Este artículo lo escribí para un periódico; debió
aparecer en el primer número; pero nunca me llamaron
para que se lo enviara, que era lo acordado en aquella
comida...
La pluma
proscrita
A pesar de los años que llevamos de democracia -aunque
algunos quieran hacer una nueva transición para tener
una a su medida- determinados ediles sayagueses...
La rueda de mi abuela
Una "rueda" se ha parado.
Triste queda la solana.
Sombría está la pared
porque no la adorna nada...
Piara de
recuerdos
Heredé de mi padre el tesoro más preciado que
amasó durante su vida: una piara de recuerdos; que, como
pastor que era de los pies a la cabeza, fue juntando y
cuidando...
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
RAMON M.
CARNERO |
|
Ramón Manuel Carnero Felipe, nace en
Pereruela de Sayago (Zamora) el 31 de Marzo de 1954. Cursó la
enseñanza primaria en su pueblo natal y como ha dicho su amigo
Waldo Santos, "en un exilio breve que tenían los niños pobres",
se fue a Cantabria a "estudiar para cura" durante tres años. A
los 17 años volvió a su tierra donde comenzó a trabajar en
la construcción. Su formación ha sido siempre autodidacta.
En 1980 publicó su primer libro al que siguieron muchos otros
así como varias publicaciones para el Anuario del Instituto de
Estudios Zamoranos "Florián de Ocampo".
Ha
colaborado y escrito cientos de artículos y entrevistas en
prensa y para revistas. Ha participado en programas de radio y
es invitado frecuentemente a compartir sus conocimientos en
charlas y conferencias.
La mayoría de sus libros están relacionados con las Tierras de
Sayago, su historia y sus gentes. Su labor de investigación y
divulgación le reconoce como uno de los sayagueses que más han
trabajado para difundir nuestras tradiciones y nuestra cultura.
Hace dos años fundó y dirige el grupo de canción tradicional "Índale
Serano" formado por ocho componentes, tres de Pereruela y cinco
de Villaralbo. Prácticamente el 100% de las canciones del
repertorio que interpretan son de Sayago. Las recoge de las
personas mayores al mismo tiempo que hace trabajos de campo para
sus libros.
|
|