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NOCHE BUENA Y MAÑANA NAVIDAD

Cristina Lázaro Prieto 

(Bermillo de Sayago)
Diciembre, 2009

«Probes sernos hogaño, tan probes como cuando adoramos al Niño Dios en el Portal de Belén. Pero la probeza es nuestra honra y nuestra paz. La mesma sopa y las mesmas migas que comíamos entonces comemos ahora» así hace referencia Galdós en un pequeño párrafo de una de sus obras a Sayago y a los sayagueses…

Saque abuela el puchero de la lumbre, que mas yo creo que las sopas ya están listas para la cena y aún faltan las patatas por cocer. ¿Se da cuenta? ¡Que hoy en Nochebuena y mañana Navidad! Aproveche y eche al puchero con las patatas unos huesicos de la matanza, pa que le den un piesquín de sabor, que la noche lo merece, y pus ya que está, remueva un poco el troncón pa si ansí entra un algo de calor, que los mis dedos de los pies están en un algo frescos, mas si no le incomoda que sea apresurada, le voy colocando los cubiertos, ¿dónde tiene la su cucharica de madera? Que si no, las sopas no le van a saber lo mismo…
¿Qué hace ahí abuelo, tan arrimado al fuego? Pos ando quemando trocines de leña, como cuando era chico, me gusta verlas arder lentamente, el chisporroteo me hace pensar en otros tiempos… ¿A sí? ¿Y en qué piensa? Pues en cuando era un crio, como tú ahora, en cómo me gustaba que llegasen estas fechas, aunque no todo en estos días es cosa buena. ¿A qué te refieres? La gente piensa que los días navideños, son días de fiesta, de alegría… pero, ¿Por qué tenemos que estar felices en estos días, y el resto no? Esto es algo que me pregunto cada navidad. Ya abuelo pero… no hay “peros” que valgan, ¿Acaso tú eres más feliz hoy que ayer? Pues… ¿Ayer tenías menos que hoy? Las cosas las tenemos siempre y en todos los momentos lo que pasa es que no las vemos, no las apreciamos y pasan inadvertidas, como el lobo que merodea por el monte y solo nos damos cuenta de su presencia cuando ataca alguna oveja…pos eso es lo que pasa con la Navidad, que parece que solo la vemos cuando encienden luces y venden polvorones… Y tú abuela, ¿En qué piensas por Navidad? En lo que tengo y no tuve. Lo que me gustaba que llegaran estas fechas para comer un piesquín de turrón del duro… ¡lo que me gustaba cuando me lo daba mi madre! Recuerdo que nunca me lo comía de golpe, sino que comía un poco y guardaba un cachico para la mañana siguiente, así me sabía más rico. ¡Anda, que será por turrón! Ya pero ahora nos hacemos viejos y ya no tenemos dientes pa comerlo, y si gustaba tanto era porque no había y lo queríamos con más ganas, y no ahora que acaba uno harto casi na más empezar a comerlo…

Y es que a medida que uno se hace viejo, la forma de ver la Navidad cambia, nos fijamos en otros detalles, deseamos otras cosas, la vivimos de otra manera… pero el espíritu navideño es lo único que no cambia con el tiempo, porque donde haya dos o más que comparten, allí está la Navidad…

¡Felices Fiestas!
Y que en estos días disfruten del mejor regalo; el calor del hogar y la familia…

Cristina Lázaro Prieto.
Diciembre de 2009.