Página de inicio ENTRE ALFORJAS

AVENTAR LAS BRASAS

Cristina Lázaro Prieto 

(Bermillo de Sayago)
Octubre, 2009

Hay cosas que se te meten en el alma, y no hay como sacarlas…
Mira abuelo que luna llena, a 9 de octubre y de noche de verano, que no habiendo viento, ya se sabe, que no hay mal tiempo…
Si, pero también es verdad que cuando la noche anda muy queda y el cielo raso, ¿no amargará la helada negra? Pues no lo se abuelo, no lo sé, lo mismo llueve mañana… ¿pero no ves que parece que en el cielo no queda ni una gota de agua? Aguarda, que la burra patea en la cuadra…
Ven siéntate a mi lado, que sí que es verdad que refresca un poco, siéntate aquí, con la lumbre que chisporroteé al fondo, y así alcanzo a darle vueltas a las mondas de patatas.
(El abuelo se sentó y se acodó en los muslos)
Abrió la alforja y sacó medio pan con tocino dentro, ¿tú sabes que cuando los hombres no están contentos con lo que tienen arman un trepe?, pues no abuelo, pos no…
Pues mira que te voy a contar: que a pesar de ser hermanos, el uno era la antítesis del otro, o eso le oía yo decir a la gente, que una vez le dijo un cura al campesino; ¡muchacho! ¿Tú sabes cuál es la planta que mejor prende?, pues no sé, cuál puede ser, los pimientos, las cebollas… aunque a mí lo que me tira bien son los tomates… ¡no, hombre no! Pues cual va a ser, la zarza ¡que hasta de muerta prende…!
¿Me entiendes? Pues no se abuelo, es que dices unas cosas… (Le dio una tajadura al tocino y junto a un trozo pan lo llevó a la boca) pues que caminar por callejas arrastrando los pies con la cabeza gacha y con un carro destartalado y abandonado lleva a poco sitio…
Pues no te se que decir, (se levantó y se sacudió las migas de pan), pues entonces si no se dice nada, AMÉN JESÚS, y hasta mañana…

Septiembre, 2009