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MIRANDO LAS ESTRELLAS

Cristina Lázaro Prieto 

(Bermillo de Sayago)
Septiembre, 2009

Abuela, hoy es noche de estrellas, ¿Quiere que salgamos a algún oscuro a ver si vemos pasar alguna? Coja una mantica, mire que nos sentamos ahí en el poyo del esquino del Toral, y nos enfriamos si quedamos mucho rato a contemplar, y ya tú sabes, que a mí en la noche mirando pa las estrellas se me pasa el tiempo volao contemplando el cielo, que con el ver chisporrotear de la noche es bonito pensar, que así, na más vea el chispotazo de luz, le pido el deseo a la oscuridad.
¡Mire! ¡Ahí pasa una! Y no me ha dao tiempo a na, si es que pasan tan a prisa… como la vida misma.
¡Échele el ojo! ¡Mire! ¡Mire! ¡Pero que gordota! ¡Esa hizo buen recorrido, que me ha hecho hacer mover el cogote y to! ¡De la carretera la Muga a la carretera Torrefrades, y por bajo ha pasado…! Pero mira que soy, decir eso, a saberse por donde ha pasao. ¿Sabe a que me recuerda esto de mirar las estrellas? Pues a Sayago, sí, sí, no se me ría que se lo digo bien en serio, que no va de chunga, ya verá como cuando le explique mi comparanza lo comprende un poco de por de más, y no se me ríe. Pues miré le explico, que yo a Sayago verle, le veo cerca, ¿sabe? Que yo lo siento, y lo siento cerca, pero a lo mismo, lo veo lejos, como las estrellas, pues es un sentimiento perdido, pues ya las ve usted, ahí puestas en el cielo, tan cerquitas, tan bonitas, pero a lo mismo tan lejanas, tan esquivas, tan distantes. Porque ya sabe, que ahora que viene el frío, pocos cogen la manta como usted, si no que dejan el pueblo vacío, más frío, más triste… pero ¿sabe que es lo más triste? Que a poco, a día de hoy no se es posible de hacer na pa que esto no pase… ¡Ande! ¿Sabe de que me he acordao? Que el otro día me lo contaron en uno de esos ratos que salí pa ahí a media tarde, que como yo no pude ir, me lo contaron to, asi que me enteré bien de lo ocurrido. Que el otro día, debieron de organizar esto de… si, sí… esto de, el día de la Comarca Sayaguesa, y allí que se juntaron muchos sayagueses, y que se dijeron muchas cosas, y muchas interesantes, como aquello de que a día de hoy el sayagués más orgulloso de ser de la Tierra, na más llega a ella, pa ir a la casa de la abuela a comer los garbanzos de puchero, porque son pocos los que tiran de Ella, y muchos los que se conforman, vamos que no todos ayudan quitando la zarza de la puerta de casa, pa que el pueblo esté más limpio.
Asi que na, a partir de ahora, pa cuando venga a comer pa aquí, al puchero na más le echa patata, si, sí, como lo oye, patatas; patatas machadas, patatas cocidas, patatas de esas que usted llama marraneras, patatas… de muchas maneras, como los sayagueses, de muchas formas, que la patata se cría, se cultiva y se recoge de la Tierra, y después le da buen alimento a la misma Tierra que la crió, y a ella misma le quita el buen el hambre. Que lo que nace en la Tierra, en la Tierra ha de quedar y las que salgan a fuera a alimentar, na más han de dejar en buen lugar la Tierra que les hizo de criar…

Septiembre, 2009