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"Sentirse queridos"

Cristina Lázaro Prieto 

(Bermillo de Sayago)
Febrero, 2011

…¡Ángel!, ¿Por qué no vamos a la rivera de El Puerto a tirar piedras desde el puente?
-No sé, mi madre me dijo que volviera pronto a casa al salir de la escuela…
-Ya bueno, pero será un rato nada más, y queda de camino, le diremos que Doña Mercedes hoy nos puso muchos deberes y por eso salimos tarde.
-Está bien, ¡vamos! ¡Caracol el último!
[…]
-Sabes, no dejo de darle vueltas, este año acabamos ya la escuela, y no dejo de pensar que voy a hacer después, no sé, no sé… ¿Viste? Mi piedra llegó más lejos que la tuya.
-Poco más… pues yo no sé aún, me gustaría irme a la ciudad y estudiar para maestro, pero son muchas perras para mis padres, y no se si se lo van a poder permitir.
-¿Te vas a ir del pueblo? ¡Pero si aquí tienes todo!
-Lo sé, y por eso no me he decidido, me gustaría salir, conocer mundo, ver que hay más allá de estas tierras, pero por otra parte, me quedaría aquí toda la vida, con mi familia, con mis amigos, con mi casa, en mi tierra… pero, que me vaya, no quiere decir que no vuelva, ¿No lo ves así? Quiero conocer mundo, no olvidar de donde vengo, pero aún así me da miedo, salir a enfrentarme yo solo a un mundo nuevo…
-Bueno, mira Antonio, el hijo mayor de la Jacinta ahora ha vuelto a casa después de dos años en la ciudad, y parece que le ha ido bien, porque ahora gasta traje de domingo toda la semana, y el bolsillo lo tiene lleno de duros pa´ gastar en el bar.
-Ya, pero eso dice mi madre que me ande con cuidado, que todo se ve muy fácil desde fuera, pero que nadie te da nada, y menos fuera del pueblo, que en la ciudad la gente se cruza y no se saluda, que están sentados juntos y no se hablan, ¿Tú eso te lo imaginas?, porque a mí no me entra en la cabeza cruzarme con alguien y rehuirle la mirada, por muy mal que me caiga…
-Puede ser, la mi madre dice también, que cuando uno se va a la ciudad, olvida de donde viene, y se hace un señorito, que si en el pueblo hace mucho frío, que si las calles están muy sucias… y eso que se han criado toda la vida con la mierda de vaca a la puerta de casa.
-¿Sabes que pienso?, que en el fondo da igual dónde estés y lo que hagas, porque no puedes depender de lo que otros piensen y digan, es igual salir a la ciudad a estudiar, que quedarse en el pueblo viviendo del campo y las ovejas, como nuestros padres, y los padres de nuestros padres, lo que importa es sentirse a gusto con uno mismo, y saber que se está haciendo lo correcto, y no dejar que otros nos “cortes las alas” de nuestros sueños, porque sus miedos, se hacen nuestros miedos…
Al final, donde quiera que estés, todo se reduce a sentirse querido…

Cristina Lázaro Prieto
Entre alforjas
Febrero, 2011