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EN LA VIEJA ESCUELA

Cristina Lázaro Prieto 

(Bermillo de Sayago)

¡Abuela! ¡Abuela! ¿Sabe lo que vi hoy desde la ventana de la escuela?, bueno perdone, desde la ventana del cole, que ahora los niños la llaman así…

Pues estaba yo en mi descansito de media mañana y me dio por mirar por la ventana y fíjese lo que vi, en un corrillo unas niñas tenían un “taper” de la mano, y yo pensaba ¡qué raro!, cuando empiezan a sacar cositas de colores de su interior, ¿qué nuevo juguete será ese? Eran gogos, y se preguntará usted ¿Qué es eso? Pues, ¿se acuerda que de pequeña le gustaba jugar a las tabas?, ya ve, ahora han evolucionado a plásticos de colores, y pensar que usted guardo todas sus tabas, (que eran su tesoro) para que jugara su nieta cuando fuera mayor, y ahora que ya es mayor todavía no han salido del fondo de ese cajón…

Pues eso no es todo, porque cuando miré un poco más allá, vi a unos niños corriendo detrás de otros, me dije, ¡eso sí! ¡Eso es un juego tradicional!, pero debí de pensarlo en voz alta, porque mi compañera me dijo, ¡mira, ya están jugando a los pokemon! Y yo que pensaba que estaban jugando al pilla-pilla… Pero espérese porque no todo acaba ahí, ¡ojo! que bajaba yo por las escaleras y cuando estaba a mitad del pasillo, veo que están lanzando tizas por la ventana, pero no pequeñitas, ¡no! unos buenos trozos, y usted que cogía los trocitos de tiza que le sobraban a la maestra, (que eran tan pequeños que ni se veían), para dibujar un castro cuando salía de la escuela… ¡y eso si le llegaba!, porque muchas veces había que terminar el dibujo con un “cacho” teja…

Bermillo, Febrero de 2008